viernes, 14 de septiembre de 2012
1. Lo reconozco
Y de pronto te das cuenta que estas ahí, tropezando con la misma piedra. Pero esta vez la hostia es peor, tu cuerpo no aguanta más, ya ha sufrido lo suyo.
Sin embargo sigues igual, por que es algo que esta bastante metido en tu cabeza. Y por mucho que tu cuerpo pida a gritos ¡YA NO MAS! y una pequeña parte de tu cabeza te diga ¡PIENSA BIEN!.. Siempre termina ganando lo de siempre.
Y ahí estas sintiendo que tu mundo va tan deprisa que te mareas, pero continuas igual. Por que aunque te sientas tonta de lo que haces, si no lo haces te das asco.
Por que, amiga, has llegado a tal punto de mirarte y aborrecerte y odiarte, y crees que esa es la solucion rápida, ya que ese odio hacía ti te impulsa a volver a caer en ese pozo, del cual es muy difícil salir. Sin embargo has conseguido salir de aquel pozo otras veces, pero no totalmente, la superficie es resbaladiza y vuelves a caer una y otra vez.
Y ahi en lo mas profundo del pozo, te sientes insignificante, estúpida, y te odias más.
El caso es que para poder salir de ese pozo necesitas una cuerda, pero la cuerda necesita quien la sujete, y ahi esta el problema no puedes decir que has caido en ese pozo, te averguenzas, sabes que la gente te juzgara y lo que terminas haciendo es quedarte ahí intentar salir por ti sola, con los ojos cansados de llorar y con la debilidad que tu misma te has buscado.
.M.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario