viernes, 1 de junio de 2012

Quizá Romeo y Julieta estuvieran destinados a unirse, aunque solo durante un tiempo, luego pasó su momento, si lo hubieran sabido tal vez todo hubiera ido bien, siempre he dicho que cuando fuera mayor tomaría las riendas de mi destino que no dejaría a ningún hombre arrástrame al abismo, y me respondian que si alguna vez sentía la pasión podía considerarme afortunada y que si la encontraba no nos separaríamos nunca. Yo sigo creyendo que el amor es una cuestión de decisiones. Ay que dejar a un lado el veneno y la daga y buscar tu propio final feliz, casi siempre. Pero a veces a pesar de decidir lo mejor que puedes y de tus intenciones, el destino termina por ganar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario