lunes, 10 de septiembre de 2012



La recuperación no es un deporte de equipo. Es una solitaria carrera de distancia. Durante mucho tiempo. Es agotador.

miércoles, 5 de septiembre de 2012



Ahora comprendo porque el mundo está muriendo, Demasiadas  guerras,  hace falta sexo.
Se que es algo místico, pero esto no llegara a ningun puerto si no le pones un poco de amor físico.
Deja que te coloque, que te toque, que le de al botón que haga que te escuche todo el bloque, se hacerlo,
La alternativa a la telebasura es el sexo,
Estamos de acuerdo y "sucio" solo es un concepto
Hagamos eso que no has hecho, cuéntame con señales y algun que otro pelo tu oscuro deseo.
Cuando la ropa sobra, el corazon se acelera, Pom, pom es el bombo de mi canción, Respira hondo bombón,
No hay nada sucio en dos cuerpos desnudos en uno, ño sucio está en ver lo que hemos hecho al mundo. ¿Por qué secuestran a una escuela y matan niños? Dios mio, ¿Qué es eso?
Hace falta sexo.

martes, 4 de septiembre de 2012


Viejo amigo que duro es todo no es fácil ni respirar .A  veces pienso que nada tiene principio ni final, mira esta es la visión
yo no se la solución mas, aguanta un poco todo se terminará, y el sacrificio es inútil
No ver, no hablar, no oír es el juego callar, pasar, fingir.
Se de un lugar no muy lejano, en donde todo está al revés, donde robar no es un pecado si vives cerca del poder.

lunes, 27 de agosto de 2012

"Para decir yo te amo, primero hay que saber decir Yo"


Ayn Rand afirmaba que la verdadera libertad empezaba en el individuo, en uno mismo. Esta frase es la base de lo que AYN Rand denominaba el Egoismo Razonable, la necesidad de pensar de vez en cuando en uno mismo para conseguir el equilibrio personal. La necesidad de hacerte valer, para que los demás te valoren, de tener la valentía de mostrar tus sentimientos sin juzgar y sin miedo a ser juzgado. De defender como de verdad es uno por encima de lo que piensen los demás, la necesidad de ser simplemente feliz sin dar explicaciones a nadie, sean cuales sean las consecuencias.

No sé porqué siempre estamos posponiéndolo todo,
pero si tuviera que adivinarlo diría que tiene mucho que ver con el miedo; el miedo al fracaso, el miedo al dolor, el miedo al rechazo.
A veces es miedo a tomar una decisión porque... ¿Y si te equivocas y cometes un error sin solución?
Sea lo que sea lo que nos da miedo, una cosa es cierta: Cuando el dolor de no hacer algo es más insoportable que el miedo a hacerlo, es como si cargáramos con una pesada carga. Quien duda está perdido.
No podemos fingir que no nos lo dijeron. Todos hemos oído los proverbios, a los filósofos, a nuestros abuelos advirtiéndonos sobre el tiempo perdido. Hemos oído a los poetas malditos instándonos a vivir el momento. Aunque, a veces, debemos escucharnos a nosotros mismos. Debemos cometer nuestros propios errores. Debemos aprender nuestras propias lecciones. Debemos dejar las posibilidades de hoy bajo la alfombra del mañana hasta que no podamos más, hasta que comprendamos por fin que es mejor saber que preguntarse, que despertar es mejor que dormir, y que fracasar y cometer un error enorme es mucho mejor que no haberlo intentado.
El dolor adopta formas diversas, una punzada, una leve molestia... dolor sin más, el dolor con el que convivimos a diario, pero hay dolor que no podemos ignorar, un dolor tan enorme que borra todo lo demás y hace que el mundo se desvanezca hasta que solo podemos pensar en cuanto daño hemos hecho. ¿Como enfrentarnos al dolor? Depende de nosotros.
El dolor, anestesiarlo, aguantarlo, aceptarlo... ignorarlo, para algunos la mejor manera de enfrentarse a el es seguir viviendo.
El dolor, sólo hay que aguantarlo. Esperar a que se vaya por si solo y a que la herida que lo a causado cicatrice. No hay soluciones ni respuestas sencillas, solo hay que respirar hondo y esperar a que se calme. La mayoría de las veces el dolor puede aliviarse pero a veces llega cuando menos te lo esperas, te da un golpe bajo y no te deja levantarte. Hay que aprender a aceptar el dolor, porque lo cierto es que nunca te abandona y la vida siempre lo acrecienta.

jueves, 23 de agosto de 2012



Algunos dicen que nuestras vidas están definidas por la suma de nuestras elecciones. Pero no son realmente nuestras elecciones las que distinguen lo que somos. Es nuestro compromiso con ellas. Para algunos, el compromiso es como la fe. Un elegida devoción hacia una persona, o un ideal intangible. Pero para mí, el compromiso tiene un lado de sombra, un impulso oscuro que constantemente pregunta: ¿hasta dónde estoy dispuesto a llegar?
Olemos a alcohol y a fracaso por no saber diferenciar entre besos y vasos. Entre sexo y abrazos. ,pero aún quedan locas nostálgicas de mi regazo,  borracho en publico y en la intimidad.
Creces, te das cuenta que nada es como soñabas, la vida en vez de besos solo suelta puñaladas