jueves, 5 de abril de 2012

“Todos recordamos los cuentos de nuestra infancia; el zapato  que le cabe a cenicienta, la rana que  se convierte en príncipe, a la bella durmiente la despiertan con un beso. 
Erase una vez ...y vivieron felices. 
 El problema es que los cuentos no se hacen realidad. Las otras historias, esas que comienzan en noches oscuras y tormentosas y tienen un final atroz, son las que parecen convertirse en realidad. A quien inventó eso de ‘y vivieron felices’, había que darle una paliza”.

lunes, 2 de abril de 2012

Dicen que cuando más te involucras, más recibes a cambio. Pero tienes que estar dispuesto a arriesgarte. Debes comprender que puedes perderlo todo. Pero si tomas esa oportunidad, si te involucras con sabiduría, el resultado puede sorprenderte.

Toda vida es una gran guerra, empezando con uno mismo y sus limitaciones.
Para llegar a cualquier cosa que te propongas hace falta; primero la ambicion y luego el talento, el conocimiento y finalmente la oportunidad.

domingo, 1 de abril de 2012

A las maquinas no les sobran partes, siempre tienen las piezas exactas que necesitan. Así que pensé que si todo el mundo fuera un gran mecanismo, yo no podria ser una pieza extra. Tenia que estar ahí por alguna razón

lunes, 26 de marzo de 2012

La envidia es la religión de los mediocres. Los reconforta, responde a las inquietudes que los roen por dentro y, en último término, les pudre el alma y les permite justificar su mezquindad y su codicia hasta creer que son virtudes y que las puertas del cielo sólo se abrirán para los infelices como ellos, que pasan por la vida sin dejar más huella que sus traperos intentos de hacer de menos a los demás y de excluir, y a ser posible destruir, a quienes, por el mero hecho de existir y de ser quienes son, ponen en evidencia su pobreza de espíritu, mente y redaños.

"
Entramos en el mundo solos y nos marchamos solos. ¿Y todo lo que ocurre entre medias? 

Debemos nosotros mismos encontrar algo de compañía, necesitamos ayuda, necesitamos apoyo, si no, estamos solos, desconocidos… incomunicados de los demás... y olvidamos lo conectados que estamos. Así que en vez de eso, elegimos el amor. Elegimos la vida… y por un momento nos sentimos un poco menos solos."

"Cuando eres pequeña, la noche da miedo porque se esconden monstruos bajo la cama. Cuando te haces mayor, los monstruos son diferentes. Falta de confianza en uno mismo, soledad, arrepentimiento. Y aunque seas más mayor y más sabio, te sigue dando miedo la noche."

sábado, 24 de marzo de 2012

Borrón y cuenta nueva



La gente es verdaderamente romántica sobre el principio de las cosas. Un comienzo de cero, pizarra limpia, un mundo de posibilidades. Pero, no importa en qué nueva aventura te estés embarcando, tú sigues siendo tú. Te metes de lleno en cada nuevo comienzo de tu vida. Entonces, ¿cuán diferente puede llegar a ser?

Es lo que todo el mundo quiere, ¿sí? Borrón y cuenta nueva. Un nuevo comienzo. Como si eso fuera fácil. Pregúntale al tipo que empuja la roca hasta la colina, no tiene nada de fácil volver a empezar. Nada de fácil.
Todos queremos crecer. Estamos tan impacientes por ello, por aferrarnos a todas las oportunidades posibles de vivir, que no nos damos cuenta del hecho de que ahí fuera hace mucho frío. Porque madurar a veces significa dejar gente atrás, y cuando damos nuestro primer paso, ya estamos solos. 

martes, 20 de marzo de 2012



El diccionario define la “pena” como una inmensa carga emotiva causada por la aflicción o por una pérdida. Una tristeza aguda. Un doloroso remordimiento. Nos han enseñado a confiar en los libros, y en sus definiciones indefinidas. Pero en la vida real las definiciones tan precisas, raramente se aplican. En la vida real la ¨pena” se puede definir solo como una tristeza muy aguda.

El dolor viene para todos cuando es su momento y en su propia manera. Así que lo mejor que podemos hacer, lo mejor que cualquiera puede hacer, es intentar la sinceridad. La cosa verdaderamente jodida, la peor parte del dolor, es que no puedes controlarlo. Lo mejor que podemos hacer es permitirnos sentirlo cuando llegue, y dejarlo ir cuando podamos. La peor parte, es cuando piensas que lo habías superado y empieza de nuevo. Y siempre, cada vez te corta la respiración.