martes, 29 de noviembre de 2011

Y sí, caí mil veces, y las que aún me quedan.
Me faltan personas que pensaba que no podría vivir sin ellas, aquí estoy.
Perdí y perderé de todo, objetos materiales o incluso cosas más importantes con significados que solo yo podré entender.
Me sentiré en algunos momentos tan feliz que querré saltar, y en otros hundida, vacía y sin ganas de nada, con la mirada perdida y la mente en los recuerdos.
Lloraré tanto de alegría como de la más profunda tristeza.
Sonreiré falsamente, solo por cumplir, pero también lo haré sinceramente, con el sentimiento más profundo.
Haré gilipolleces hasta que me canse, aunque cuando lo precise la situación estaré seria y con compostura.
La vida es así, pero dura poco, no hay felicidad sin infelicidad, si no caes, nadie te tenderá la mano para levantarte.

Coraje


"El coraje no es la ausencia de miedo, sino el considerar que hay algo más importante que el miedo. Puede que los valientes no vivan eternamente, pero los cautelosos no viven en absoluto. A partir de ahora viajarás por un camino entre la persona que crees que eres y la que podrías ser. La clave es dejarte llevar durante ese viaje 

lunes, 28 de noviembre de 2011

Me gustaría ir a París, mientras me subo a lo alto de la Torre Eiffel y veo toda Francia. ¿Después? A Italia, donde me haré la típica foto donde yo, con toda mi fuerza y valentía, sujetaré la Torre de Pisa para que no se caiga. ¿Luego? A Londres, donde intentaré hacer reír a los guardias de seguridad con mis caras más extrañas y mis chistes malos. ¿Siguiente? A Las Vegas, donde me gastaré la ostia de dinero en el casino para no ganar ni un centimo pero podré decir: ¡Viva Las Vegas, baby!. ¿Aún más? Pues me iré a Nueva York, sí, y me subiré a la Estatua de la Libertad y veré como todo Manhattan amanece. ¿Y por último? Yo siempre digo que lo mejor, para el final. Por último me iré a Los Ángeles. Arrasaré en todas las tiendas de Beverly Hills, mientras me gasto casi todos los ahorros que me quedan en ropa. Luego, en Hollywood, iré mirando cada una de las estrellas del Paseo de la Fama y me haré una foto con la inmensa mayoría mientras sonrío bebiéndome mi Starbucks. También, me haré fotos junto al cartel de Hollywood, señalándolo con una gran sonrisa en mi cara diciendo: Sí, estoy en Los Ángeles. Y al final, me subiré a lo alto del mirador y miraré por última vez todo Los Ángeles.

How to love

You had a lot of dreams that transform to visions
The fact that you saw the world affected all your decisions
But it wasn’t your fault
Wasn’t in your intentions

Dicen:

Dicen, que de vez en cuando no estaria mal mirar al mundo en tan solo un grano de arena, mirar al cielo en un campo florido, guardar el infinito en la palma de la mano, o la eternidad en una hora de tu vida, Dicen, que hay que ser fuerte como las olas, que aun rompiendo contra las rocas, encuentran la fuerza para empezar de nuevo.Dicen, que hay tres cosas en la vida, que nunca vuelven atras; la flecha lanzada, la palabra pronunciada y la oportunidad perdida.Tambien dicen que la vida no es un problema, que hay que solucionar, sino, una realidad que hay que experimenta
desnudame, juega conmigo a ser, la perdicion, que todo hombre quisiera poser . Y olvidate, de todo lo que fui, y quiereme , por lo que pueda llegar a ser, en tu vida, tan loca y absurda, como la mia
-No te ofendas, pero a veces, una se siente mas libre de hablarle a un extraño que a la gente que conoce, ¿Porqué será?
-Probablemente porque un extraño nos ve como somos y no como quiere creer que somos."

domingo, 27 de noviembre de 2011

Y se dió cuenta de que la vida no era eso, la vida es caer y levantarse, y volverse a caer y volver a levantarse; la vida es alegrarte los viernes y joderte los lunes, y abrazarte a quien te abrace y a quien no te abrace pues no te abrazas y punto, y no pasa nada.
Y llegas a casa de nuevo, y te tumbas en tu cama, haces mentalmente un repaso del dia.... y es entonces cuando descubres que nada ha cambiado.
Una voz en mi cabeza me decía: no, no lo hagas, una segunda: si, inténtalo, ¿por qué no? y había otra tercera que me decía que no hablara sola. Al final las tres voces se ponían a discutir entre ellas y yo me iba a comer helado.